La rueda de la salud

Solemos creer que la salud solo tiene que ver con un par de aspectos, como la alimentación que llevamos o ir al médico cuando nos sentimos mal o enfermamos. Pero existe algo llamado Medicina integral que ve a la salud desde una perspectiva mucho más amplia, donde son varios los aspectos involucrados. Y no nada más físicos. Para comprender mejor de qué hablamos, este gráfico, originalmente hecho por Duke Integrative Medicine: 

RuedaDeLaSalud

Cada zona coloreada de esta Rueda de la salud tiene su propio significado. Y la cosa va así:

Amarillo:  eres el centro de la rueda. Estar consciente de tu bienestar físico, mental, social y espiritual es la clave para empezar cualquier proceso hacia cambios (más) positivos.

Verde: El autocuidado tiene grandes repercusiones en tu salud y bienestar, y se refleja en tu estilo de vida, tu motivación y hábitos. Reconocer el impacto de tu estilo de vida en la salud y cómo se relaciona con las funciones más elementales del cuerpo te permite (re)construir una vida más saludable desde la base.

Azul: El cuidado profesional incluye terapias que buscan mantenerte saludable (prevención) así como los tratamientos de las distintas condiciones que surjan (intervención) durante tu vida. La llamada medicina integral combina terapias probadas científicamente con tratamientos complementarios. Los involucrados en esta área van desde médicos, enfermeras, nutriólogos y otros trabajadores de la salud convencionales, además de health coaches, acupunturistas, masajistas, psicólogos, etc.

Autocuidado

Conexión mente-cuerpo: al estimular adecuadamente las complejas conexiones entre el estado de nuestra mente y las funciones fisiológicas más básicas del cuerpo, muchas habilidades mente-cuerpo pueden tener un impacto profundo en la salud. Técnicas de respiración y meditación o la relajación progresiva de músculos son algunas de las opciones a las cuales recurrir para activar la propia función sanadora del cuerpo y reducir así los efectos del estrés, por ejemplo.

Movimiento, ejercicio y descanso: la actividad física ayuda a mantener el peso en equilibrio, los niveles de presión arterial en su lugar, reducir grasas, liberar el estrés, mejorar el ánimo y hasta a concentrarse mejor. Establecer un plan realista y disfrutable que se apegue a tus respectivas necesidades es la mejor forma de mantenerte fuerte, flexible, en equilibrio y feliz. Por supuesto, para que la ecuación funcione de la mejor forma, no hay que dejar de lado los periodos de descanso, de suficiente sueño y de relajación.

Nutrición: poner atención a lo que comes puede aumentar el potencial sanador del cuerpo, y esto incluye desarrollar hábitos de alimentación adecuados e ingerir las porciones necesarias de acuerdo a nuestro nivel de actividad física.

Espiritualidad: trabajar en comprender el propósito y sentido de tu vida también se relaciona con la salud física y emocional. Los efectos positivos de rezar, por ejemplo, sí pueden ser una especie de complemento para la medicina convencional.

Desarrollo personal y profesional: saber dónde se está parado en asuntos personales y profesionales, sobre todo en momentos de transición o algún parteaguas, también puede reforzar las conductas y elecciones (más) saludables y bienestarosas. Otra cosa que apoya el bienestar: buscar un equilibrio entre la vida personal, las necesidades y los deseos materiales, así como el crecimiento personal.

Ambiente físico: diversas investigaciones científicas han comprobado que las circunstancias que te rodean pueden influir tu salud de muchas maneras. Por eso es importante procurar que el ambiente en el que vives apoye tus conductas bienestarosas. Y eso va desde acomodar tu área de trabajo de modo que te permita ser más creativo y distraerte menos, hasta darte los espacios suficientes para relajarte y despejarte o tener un sitio adecuado para descansar, para meditar o hacer ejercicio.

Relaciones y comunicación: Contar con el apoyo de familiares, colegas y amigos, además de tener una buena relación con ellos, es otro factor cosa que vaya si influye en nuestra vida y salud. Es un hecho que hay que saber cómo necesitamos ser apoyados para poder pedirlo con asertividad.

*Con información de Duke Integrative Medicine

Lo antes posteado:

A comer con conciencia

¿Qué eso del mindfulness?

 

Anuncios

¿Algo que quieras comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: