Cómo respirar

Mucho se escribe y dice sobre los beneficios de meditar, de respirar y estar en el momento, pero no siempre se describe a detalle y de manera comprensible cómo hacerlo y cómo se siente. Leo Babauta, autor de zenhabits.com lo hace muy bien en este post. Que traducido al español, dice esto:

Tú día se está alocando y estás cansado, ansioso, distraído o lleno de dudas.

Te sientes un poco perdido, sin dirección.

Toma un respiro.

Lleva el foco de tu atención de todas las preocupaciones del día a tu respiración, a cómo entra y cómo sale el aire.

Respira normalmente, no más lento o más profundo de lo usual. Lo único que cambia es que ahora estás poniendo atención.

Tu mente vagará y eso ESTÁ BIEN. Solo regresa cariñosamente tu atención a tu respiración, notando tus pensamientos conforme surgen y luego regresando a tu respiración.

La respiración es algo suave: te llena, después te deja suavemente, sin que lo notes la mayoría de las veces, sin necesidad de que te preocupes por ella.

Tu mente vaga y tú regresas. Pones atención a la calidad de tu respiración y a tu cuerpo, conforme se llena y se vacía, a cómo se mueven tus hombros, cómo se curva un poco tu espalda; tu trasero quizá esté un poco adolorido de estar sentado.

Notas este momento y te das cuenta de que en este momento todo está BIEN. Este momento está completo, sin preocupaciones ni distracciones.

Cuando regresas a tus ansiedades, tus miedos… estos emergen espontáneamente de la mente, como todos tus pensamientos. Son condiciones temporales, como nubes que pasan. No tienen ninguna consecuencia si solo los notas, los aceptas y dejas que fluyan.

Regresas a tu respiración y las ansiedades se te olvidan por un segundo, mientras ves la respiración.

Tu mente vaga de nuevo, los miedos, los deseos de distracción y de placer surgen. Son pequeños egoístas, los miedos y los deseos, que buscan confort y tratan de evitar la incomodidad.

Regresas a la respiración y notas tu cuerpo y lo que te rodea, todo perfecto en este momento. Por un segundo, tus preocupaciones por el confort se olvidan. El ‘yo’ no es algo que cause preocupación cuando estás completamente en el momento, aunque se reafirmará de nuevo.

El ‘yo’, sus miedos, deseos, ansiedades y urgencias regresan, y entonces regresas a tu respiración y se van.

Como el ir y venir de las olas, el ‘yo’ y el momento surgen una y otra vez, contigo atrapado entre las olas.

Te quedas con la respiración por un momento, y en ese momento… no estás más ahí.

Solo está la respiración, el cuerpo y todo lo que está a tu alrededor.

Lo antes posteado:

9 poderosas razones para sentarte a meditar

Todo esto puedes pensar al relajarte

Anuncios

¿Algo que quieras comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: