¿Qué tipo de comedor sin hambre eres?

Pasa que luego uno tiene conciencia de que come de más (y no por hambre), pero no se sabe bien a bien por qué. ¿Es cuando se está frente a la tele o en el cine, cuando se trae alguna preocupación o nomás de repente a uno se le va la onda y se devora todo lo que tiene enfrente? He aquí tres posibilidades que conviene tener en cuenta, pues ubicar qué terrenos se pisan ayuda a llevar una mejor relación con la comida.

Atracador compulsivo. La mayor parte del tiempo controlas tus porciones, pero si te distraes puedes terminar comiendo desproporcionadamente y sin ningún balance. ¿Qué hacer? Evita hacer algo más cuando tengas un plato de comida enfrente, para que puedas concentrarte al 100% en él, en disfrutar tus alimentos y en notar las señales de apetito y saciedad que te envía el cuerpo.

Comedor emocional. Comes cuando te sientes molesto, enojado, triste, solo, temeroso, etc., porque sientes la comida como un apapacho. Y aunque sabes que NO alivia, sí distrae. ¿Qué hacer? Recuerda que este tipo de emociones suelen durar entre 10 minutos y una hora. Así que antes de llevarte algo a la boca, pregúntate cómo te sientes, cuál es la causa y busca actividades que te permitan canalizar eso que sientes (de paso, quizá encontrar una solución verdadera). Por ejemplo: sal a dar un paseo de media hora y cuando vuelvas todo se verá diferente.

Comedor nocturno. Para ti, la cena es solo el principio de la comida de noche. Y en vez de comer algo ligero, ingieres alimentos altos en calorías. ¿Qué hacer? Ingiere la mayoría de calorías durante el día, para que el hambre en la noche sea menor y te baste con algo ligero para saciar el apetito.

Algunas medidas que pueden ayudar en cualquiera de estos casos:

  • Come varias veces al día (5, digamos); no dejes que pasen más de tres o cuatro horas sin comer al menos alguna colación. El chiste es nunca sentir que te mueres de hambre.
  • Haz una lista mental o escrita de cosas que puedes hacer en vez de comer por ansiedad: salir a dar un paseo; llamarle a algún amigo; hacer algo que te guste, como leer, jugar con tus mascotas, escuchar música, hacer manualidades. ¡Hay muchas opciones!
  • También puedes realizar algo de actividad física, como jardinería, ordenar ese librero necio, sacudir las partes de tu casa que rara vez se enfrentan al trapo, entre otras.
Con información de health.com

Lo antes posteado:

6 cosas que te hacen comer de más (¡y tú ni por enterado!)

Reto bienestaroso: comer sin el teléfono a la vista

 

Anuncios

¿Algo que quieras comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: