No eres tu dieta

No eres tu dieta

No eres tu rutina de actividad física

No eres la talla de tus pantalones

No eres el porcentaje de grasa de tu cuerpo ni el número que te da la báscula

Estas son palabras de Nia Shanks, una fitness coach que ha ayudado a cientos de mujeres a equilibrar su peso.

Su viaje personal y profesional, como ella misma lo describe, la llevó en algún momento a obsesionarse con su alimentación y sus rutinas de actividad física: “Todo giraba alrededor de mi horario para ejercitarme. Rechazaba invitaciones para cenar y otras actividades si interferían con mis idas al gimnasio o no me permitían seguir la dieta que seguía en ese momento”.

“Mi dieta y mi rutina de actividad física dictaban lo que haría y no haría de mi vida”, explica. Pero llegó un momento en el que su cuerpo y mente estaban agotados, ella estaba obsesionada por su peso y con una completa insatisfacción por su imagen corporal. A eso se había reducido su vida.

Afortunadamente, tiempo después decidió que ninguna de estas cosas tenía por qué definirla y mucho menos controlar cada aspecto de ella. En este inspirador artículo, gracias a su amplia experiencia con sus clientes y su vida personal, cuenta cómo logró encontrar el equilibrio. Estos son los puntos más importantes:

Pensar en tu salud y en la actividad física son un medio para encontrar la mejor versión de ti mismo.

Tu alimentación y tu forma de ejercitarte no deben de consumir ni dictar cada movimiento.

Ser saludable no tiene por qué estresarte ni hacerte sentir abrumado.

No tiene nada de malo querer verte mejor… O querer sentirte seguro y disfrutar tu físico. Pero siempre nútrete y mantente activo para sentirte bien en tu propia piel.

Al ser saludable, tu vida debe de mejorar y, en algún punto, resultar más fácil.

No se trata de alcanzar la perfección ni de condicionar tu felicidad hasta que alcances tus “metas”.

Debes de apreciar tu cuerpo por todo lo que hace por ti, no solo por cómo se ve.

Finalmente:

“Esto no le resonará a todo el mundo y no espero que lo haga. Para algunos, la actividad física y ‘comer bien’ solo se trata de verse bien. Eso está bien y es completamente entendible. Pero algunos de nosotros queremos y esperamos más por nuestros esfuerzos. Queremos sacarle todo el beneficio posible a nuestras acciones. Demandamos una continuidad de nuestra actividad física para impactar positivamente todo lo que decidamos hacer —y no alienar el resto de nuestra vida. Sorpréndete y empieza a ver la actividad física como una herramienta, no como un título”, afirma.

La ilustración es de Briony Burke.

Lo antes posteado:

Cosas que te conviene dejar de hacer frente al espejo

Razones para dejar de declararle la guerra a tu cuerpo

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