Luché contra la ortorexia a diario durante 7 años. Así es cómo se ve…

Al entrar a un restaurante para encontrarme con unos amigos y cenar, mi corazón se acelera. Me siento y la hiperventilación mental comienza. He estado planeando esta cena durante dos semanas: reduje mi ingesta de calorías, me ejercité al doble, dormí las horas que me corresponden. Todo en nombre de ‘los sacrificios’ que tendré que hacer esta noche si no soy lo suficientemente fuerte para rehusarme a un trago.

Pienso: “¿Qué daría por sentirme libre de estrés en un restaurante, por auténticamente disfrutar la compañía?”. Pero no puedo y siento que nunca podré. Porque tengo ortorexia, una obsesión por comer solo alimentos que considero lo suficientemente ‘saludables’.

Durante un buen tiempo —alrededor de 7 años— mi cerebro fue una zona de guerra de la que nadie sabía nada. Luchaba con una alimentación desordenada, aventurándome en el mundo de las dietas, el ejercicio, los miedos alimentarios y, en su momento, las competencias del fisicoculturismo. Quería hacer todo lo posible para alimentar mi necesidad de controlar mi peso y mi cuerpo.

Hoy me encuentro en el camino a un cambio real y duradero, y estoy feliz de decir que he utilizado mi pasado con ortorexia para ayudar a otros a luchar contra estas duras batallas y enseñarles que la recuperación sí es posible. Para muchas personas es algo así como una rutina de “un paso adelante, dos atrás”. Lo que las hace retroceder frecuentemente es el impacto que los otros pueden tener sobre ellos sin siquiera darse cuenta.

Hay 6 cosas que me gustaría que todos supieran respecto a la ortorexia para que puedan ayudar a quienes aún luchan contra sus viejos hábitos.

Se trata de un deseo de sentirse seguro

Una ensalada puede ser saludable para ti, pero alguien con ortorexia la descompone en micronutrientes, ingredientes orgánicos y no orgánicos, calorías, etc. Esto mismo sucede con la alimentación, la dieta o cualquier actividad física.

El hecho de no tener control sobre la preparación de la comida puede invalidar todas las calificaciones de si es saludable o no. Los ortoréxicos tienen sus propias definiciones sobre ‘saludable’, dependiendo de qué alimento o dieta los hace sentir seguros. Si los sacas de esos límites, pronto se sumergen en un mundo donde la comida ‘no saludable’ busca destruir su cuerpo.

No es una elección

Los ortoréxicos no eligen tener ortorexia; no pueden simplemente ‘apagarla’ cuando quieran.

Habla con ellos, respeta y honra sus decisiones sin hacerlos sentir avergonzados. Haz preguntas y ayúdalos a averiguar por qué deciden comer de la forma en la que lo hacen. Pero no puedes usar la lógica para convencer a alguien de no sentir lo que siente, así que trata de entender dónde están parados. ¿Sabes qué no ayuda? Decir cosas como: “¡Solo come esto! ¡No te matará!”.

No siempre es visible

Nunca puedes asegurar si alguien padece ortodoxia o no. Puede tomarle tiempo a un individuo comprender por completo lo que él o ella está experimentando.

La “ortorexia” es un término bastante nuevo, uno que apenas empieza a ganar notoriedad. Así que aunque no siempre es visible, hay veces en que sí puede serlo. Sé respetuoso, pero toma nota cuando la gente se estresa de más por su comida y por controlar cada bocado. Esta enfermedad puede venir en cualquier forma o tamaño; pon atención a la mente, no al cuerpo.

Los comentarios, por lo general, hacen más daño que bien

Una de las grandes batallas de quienes luchan contra la ortorexia es el deseo de ser reconocidos por su estilo de vida ‘saludable’. Cuando un ortoréxico se esfuerza mucho en tener la etiqueta de ‘saludable’, ‘en forma’ o de consumidor de ‘comidas limpias’, es porque ya se encuentra aterrado de no llegar a cumplir con esos estándares.

Un comentario tan simple como: “¿Te vas a comer eso? ¡Pero si tú eres muy saludable!”, puede ser una de las peores cosas que decirle a alguien que intenta romper con dichas etiquetas. Ya está intentando cambiar su sistema de creencias y un comentario así puede arrojarlo a sus viejos hábitos.

No actúes sorprendido por un cambio en sus patrones de alimentación o en su apariencia. Mejor, felicítalo por su carácter determinado y apasionado, no por cómo se ve o lo que come.

No ‘desaparece’ así como así

La ortorexia no es algo de lo que simplemente despiertas. No es una pesadilla. Es real y está latente en cada comida, en cada segundo de actividad física y en cada post de Instagram. Sé paciente con tus seres queridos mientras tratan de salir de este padecimiento, apoyándolos de la forma en la que puedas. A veces solo necesitan ser escuchados para sanar.

Frecuentemente engendra otras obsesiones

Quien se obsesiona por la comida y el peso suele buscar otros métodos de control como la actividad física. Si hay alguien en tu vida que crees que tiene ortorexia, no lo motives a ir al gimnasio como una alternativa a la comida. Existe una gran probabilidad de que ya haga esto de manera obsesiva.

En lugar de esto, hablen de cómo lo hace sentir el gimnasio y si algo de esto le aporta felicidad a su actividad diaria. ¿No? Entonces hablen de por qué va al gimnasio todos los días. ¿Qué es lo que ocasiona?, ¿en dónde está su motivación?

El objetivo es ayudar a los ortoréxicos a dejar ir su necesidad de control, obsesión y restricción para que puedan vivir de manera intuitiva. La intuición es uno de los grandes factores que dejan de existir en la vida de un ortoréxico y sí, puede ser reencontrada, solo si se dan la oportunidad.

Por acá, el artículo original (en inglés) publicado en Mind Body Green.

Lo antes posteado:

6 señales de una alimentación poco saludable

4 categorías que no son sinónimos de ‘saludable’ o ‘más saludable’

Anuncios

¿Algo que quieras comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: